Después de cumplir con su compromiso deportivo, el equipo de Box Ramírez sostuvo una convivencia especial con los jóvenes del Centro de Rehabilitación y Orientación Familiar Nueva Vida, donde compartieron sus experiencias dentro del ring y fuera de él.

Durante el encuentro, los integrantes del equipo hablaron con honestidad sobre los retos que han enfrentado, las caídas que han superado y el camino que los llevó a encontrar en el deporte una nueva forma de vivir. Sus historias demostraron que nadie está definido por su pasado y que, con disciplina, esfuerzo y una meta clara, cualquier persona puede levantarse y construir un futuro distinto.

El mensaje fue claro y poderoso: el boxeo no solo forma atletas, también forma carácter, fortalece el espíritu y abre puertas a quienes deciden luchar por una segunda oportunidad.
La visita dejó una huella profunda en los jóvenes, recordándoles que el triunfo no es exclusivo de unos cuantos, sino de todos aquellos que se atreven a intentarlo, incluso después de haber vivido momentos oscuros.

Porque en La Barca, el deporte también es un camino de transformación.

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